El servicio ha hecho sus maletas.

El lavavajillas no funciona, el mayordomo se fugó con la
vecina del quinto, veinte años menor que él, por tópico que parezca, así es.

La señora ama de llaves se ha casado con un magnate de las
finanzas.

La mujer de la limpieza ha montado una gran empresa servicios
integrales.

Y así estoy, quiero decir mi casa.

Hecho un pobre hombre, tan aristócrata y tan desgraciado.

¿Qué voy hacer sin servicio?

Busco personal para el servicio de la casa y no encuentro a
ninguno porque ahora se denominan técnicos de asistencia a domicilio para
personas con dependencia, y mi única dependencia es la aristocracia.

Salvador moreno valencia©